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miércoles, 7 de octubre de 2009

BIBLIOTECA Y MUSEO POPULAR JUAN NEPOMUCENO MADERO


Fundada en los últimos meses de la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento, en diciembre de 1873, la Biblioteca y Museo Popular “Juan Nepomuceno Madero” es una de las bibliotecas populares más antiguas de la Argentina. Por iniciativa del Dr. Amancio Alcorta y de un grupo de notables vecinos del distrito, se iniciaron las gestiones para la creación de una biblioteca popular en San Fernando. En primer lugar, se constituyó una sociedad protectora bajo la presidencia de Juan N. Madero, quien se encargó de reunir los libros y el dinero de los donantes. Transcurrido el período de organización, la biblioteca se inauguró el 18 de enero de 1874, en una salita de la Escuela de Varones nro. 1. Finalmente, inició su actividad el 22 de febrero de ese año, con un caudal de 2632 volúmenes. Como buena parte de la población no sabía leer y escribir por entonces, la institución adoptó la modalidad de las “Lecturas Públicas”, en las que los miembros de la comisión directiva o los vecinos más instruidos procedían (en los días festivos) a la lectura en voz alta de “libros morales, de agrado o de instrucción, para la generalidad de la población. El 15 de septiembre de 1876, se trasladó a la planta baja del edificio municipal, que acababa de construirse en el predio que ocupa en la actualidad. En este espacio, no sólo funcionó la biblioteca sino también un pequeño museo. Asimismo, se instaló un taller de encuadernación con un doble objetivo: servir a las necesidades de la institución y ayudar a un grupo de niños d escasos recursos, a fin de que aprendieran el oficio. En 1906, la Biblioteca adquirió el terreno de la esquina de las calles Constitución y General Pinto, donde construyó su sede definitiva. En mayo de 1910, se colocó la piedra fundamental de la sede, que fue inaugurada el 29 de enero d e1922. Los arquitectos Estévez y Velásquez construyeron la obra. De líneas clásicas, el edificio posee una superficie de mil metros cuadrados y constituye una de las obras arquitectónicas más importantes de San Fernando, tanto por su belleza como por su valor histórico. En su jardín frontal, se encuentra una escultura de Juan N. Madero, una pieza del artista argentino Lucio Correa Morales, a quien se considera el primer escultor del país. En la actualidad, la Biblioteca Popular Juan N. Madero cuenta con 92 mil volúmenes (entre los cuales se encuentran piezas de valor histórico) y una hemeroteca abierta en forma permanente, para la consulta de los investigadores. Se trata de uno de los repositorios de libros y documentos más importantes a nivel local. La sede de la Biblioteca aloja también un museo, que contiene objetos históricos muy valiosos y es el primero en su género en el país. Entre las piezas que logrado reunir y que despiertan el interés de los visitantes, se encuentran: la mesa escritorio que perteneció a Bernardino Rivadavia, y los escritorios del Almirante Guillermo Brown y de Nicolás Avellaneda; una cuchara de plata usada en la colocación de la piedra fundamental de la Ciudad de la Plata, traída personalmente por Cardo Rocha; la llave de la primera iglesia de San Fernando; las llaves del portón de la residencia de Juan Manuel de Rosas en Palermo; el plano original de la villa de San Fernando de la Buena Vista; el dínamo Gramme que inició la marcha de la primera usina eléctrica de San Fernando; monedas antiguas; una buena colección de medallas conmemorativas; restos fósiles y objetos indígenas de la zona. Entre las personalidades que visitaron la institución, se puede mencionar a; Domingo F. Sarmiento, Julio Argentino Roca, Miguel Juárez Celman, Guillermo Udaondo, Dardo Rocha, Pablo Pizzurno, José Berruti, Alicia Moreau de Justo, el escritor guatemalteco Máximo Soto Hall, Victoria Ocampo, Ulises Petit de Mrat, Roberto Tálice, Jorge Luis Borges, Delfín Leocadio Garaza y Félix Luna, entre otros. Como en sus inicios, la Biblioteca Popular “Juan N. Madero” es uno de los escenarios donde tienen lugar diversas manifestaciones culturales y artísticas locales, tales como conferencias, conciertos, charlas y exposiciones. Los cursos que se dictan allí son también un aporte para la comunidad: inglés, computación, ajedrez, taller literario, cestería natural, pintura, encuadernación y apoyo escolar.

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